El muro sur, el gran desafío de América

Desde el punto de vista de su base en Plaza Francia, sus casi 3 kilómetros de diferencia


El italiano Reinhold Messner, quizás el mejor alpinista de todos los tiempos, incluyó el Muro Sur del Aconcagua en su inventario de las escaladas más desafiantes del mundo después de abrirse una ruta de ascenso en 1974.

Fue derrotado por primera vez en 1954 por una expedición francesa. Los galos alcanzaron la cima de la magnífica muralla en 7 días eternos para el entonces famoso espolón central, de increíble dificultad.

A partir de ese momento, la pared sur se convirtió en una obsesión para los escaladores más expertos e intrépidos del mundo, y las estadísticas comenzaron a reflejarlo: en el ’70 un primer grupo de argentinos repitió esa ruta, aunque 4 años antes otras connacionales abrieron. Una variante para el este. Un francés llegó a la cima de la ruta de sus compatriotas en 1981, por primera vez de manera solitaria. Ese mismo año una expedición japonesa realizó una cumbre en invierno, en agosto y vía Messner. Una estadounidense fue la primera mujer en derrotar el muro sur en 1984. Álvarez, Sánchez, Rodríguez y Randis son los apellidos de las primeras personas de Mendoza en llegar al techo de América a través de la ruta francesa en 1986, junto con los Barrios colombianos. Y dos marcas exóticas e increíbles: el esloveno Slavko Sveticic en 1988 descendió en 10 horas desde el borde del Guanaco hasta la Plaza Francia sin una cuerda. Y en 2002 el francés Bruno Sourzac lo subió en 22 horas sin haber equipado previamente la ruta.

Una docena de variantes agrupadas en tres rutas principales: ruta a la cima, diseño central y diseño a la derecha. Un espolón que se eleva entre dos grandes canales de descarga de avalanchas; escalada en roca de dificultad creciente; Canales y rampas de hielo hasta 45 ° de inclinación; Las Grandes Torres, zona de cordones y clavos antiguos; el glaciar medio las rocas de arenisca; el glaciar superior la pala de Messner; El borde del espolón y su ascenso final hacia la cima. Terrible itinerario tapizado con peligros y dificultades extremas, con desprendimientos de rocas y agua que requieren trabajar casi exclusivamente en las primeras horas del día y las últimas horas de la tarde.

La cara sur de Aconcagua goza de fama internacional y durante mucho tiempo se consideró imposible escalarla. Blanco durante todo el año, cubierto de glaciares colgantes y con un peligro latente de avalanchas, además de la notoria dificultad técnica, lo convirtió en el objeto deseado de expertos montañeros de todo el mundo.

Debido a esta realidad, especialmente teniendo en cuenta que la patrulla de rescate y el servicio médico no operan en ese sector, la administración del Parque establece varias condiciones especiales para aquellos que pretenden acercarse al Muro Sur. Entre otras cosas, ser responsable de los gastos por la posible atención médica, evacuaciones por accidente, búsqueda y rescate, ambulancia, etc., que ofrece una importante garantía financiera para este fin, llevar equipo VHF, informar la ruta probable de ascenso y horario, notificar periódicamente la situación, etc.

Fuente: Aconcagua Online

Reader Interactions

Write us by whatsapp
Send via WhatsApp